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La historia de Bacardí desde 1862 hasta hoy

febrero 19, 2026
Botella de ron Bacardí con dos vasos con hielo y rodajas de naranja sobre fondo dorado

Bacardí es una de esas marcas que todo el mundo reconoce, pero cuya historia real suele contarse a medias. Con frecuencia se reduce a una idea simple, asociada al ron, la fiesta y el Cuba libre, y se deja ahí.

Sin embargo, tiene un extenso recorrido bastante sólido, si te interesa entender de dónde sale, por qué su símbolo es un murciélago y cómo termina ligada a Puerto Rico y Bermudas, Bacardí es un caso perfecto de cómo una marca nacida en un lugar muy concreto puede acabar convertida en una empresa global.

¿Quién fundó Bacardí y cuándo?

Su historia arranca con un nombre propio: Facundo Bacardí Massó. La fundación se sitúa el 4 de febrero de 1862 en Santiago de Cuba, cuando adquiere una pequeña destilería y empieza a desarrollar un estilo de ron más suave y regular que el que predominaba en aquella época.

Ese año no es un adorno, 1862 funciona como el punto de partida de todo lo que viene después. Desde el origen del murciélago como símbolo de la marca, hasta la expansión internacional, el crecimiento industrial y el posterior traslado de parte de sus operaciones fuera de Cuba.

¿Qué es Bacardí y qué no es?

Aunque se hable de un bacardi como si fuera una categoría, Bacardí no es un tipo de ron, sino una marca (y, detrás, un grupo empresarial). La marca se asocia sobre todo al ron, pero la compañía ha ido acumulando presencia internacional y estructura corporativa compleja con el paso del tiempo.

El producto a nivel cultural ayudó a popularizar un estilo de ron más fácil de mezclar, menos agresivo y más limpio en la boca (en comparación con otras bebidas más rudas que se bebían localmente). Eso explica por qué su nombre se convirtió en algo que la gente pide sin pensarlo.

Origen del emblema del murciélago

El logo Bacardí (el murciélago) no nace por capricho estético. Según el relato histórico de la marca, Doña Amalia, esposa de Facundo, vio una colonia de murciélagos en la destilería y propuso adoptarlo como símbolo. La idea tenía dos ventajas a nivel de branding:

  1. Era fácil de reconocer (algo clave en una época con mucha gente que no leía etiquetas).
  2. Arrastraba un significado cultural positivo, ya que se menciona su vínculo con buena salud, unidad familiar y buena fortuna en tradiciones locales.

Y hay un detalle que explica por qué el símbolo cuajó, y es que el propio relato cuenta que la gente empezó a pedir el ron del murciélago. Por lo que el símbolo funcionó muy bien en la calle e hizo fácil el boca a boca.

¿De dónde es Bacardí?

Aquí es donde siempre hay lío, porque la pregunta admite dos respuestas correctas según el ángulo:

1) Por origen histórico. Bacardí nace en Cuba, en Santiago, y su relato fundacional es cubano.

2) Por estructura moderna. Bacardí se convierte en una compañía internacional con un peso enorme en Puerto Rico, y su holding corporativo está registrado en Bermudas (algo habitual en multinacionales de gran tamaño).

En otras palabras, tiene origen cubano; operación y estructura corporativa internacional, con un papel central de Puerto Rico en su etapa industrial moderna.

La gran destilería de Bacardí en Puerto Rico

Si hay un lugar que resume el Bacardí actual, es Cataño (Puerto Rico). Y aquí lo mejor es hablar con cifras y fechas. Un documento oficial del National Register of Historic Places (registro patrimonial de EE. UU.) indica que:

  • La destilería de Bacardí ha estado operando en su ubicación actual desde 1947.
  • La compañía opera en Puerto Rico desde 1936.
  • Y describe el complejo como la destilería de ron más grande del mundo, en un área de 137 acres con 44 edificios y estructuras.

Eso explica por qué mucha gente asocia Bacardí a Puerto Rico incluso sin saberlo.

Cathedral of Rum como símbolo de marca

El apodo Cathedral of Rum (Catedral del Ron) se populariza para referirse al complejo de Cataño. En la cronología corporativa se menciona que el gobernador de Puerto Rico bautiza la nueva destilería con ese nombre en 1960.

Más allá del titular, el concepto tiene sentido, Bacardí no vende solo líquido. Vende historia, símbolo y una idea de casa (de ahí que el centro de visitantes se haya convertido en parte del imaginario turístico). La marca entendió pronto que si conviertes tu lugar de producción en un sitio con relato, ya no eres solo un producto, eres un punto del mapa.

De marca caribeña a grupo global

Bacardí es familiar (no cotiza como una gran pública típica) y eso ha alimentado parte de su aura. Pero el crecimiento real se entiende mirando sus movimientos, expansión geográfica, consolidación corporativa y compras estratégicas.

Uno de los hitos más citados es la compra de Martini & Rossi en los años 90 (a menudo aparece referida como 1993 en resúmenes corporativos y estudios sobre la compañía). La importancia no es el número exacto del año, sino lo que significa, ya que Bacardí deja de ser principalmente ron y pasa a jugar como grupo con cartera internacional.

El caso Havana Club y la batalla por el nombre

El nombre Havana Club es el ejemplo perfecto de cómo el ron puede acabar en tribunales durante décadas. En este caso, se mezclan propiedad intelectual, embargo y el problema de qué pasa con marcas vinculadas a empresas que cambiaron de manos tras la Revolución cubana. 

En diciembre de 2024, Reuters informó de una ley firmada en EE. UU. que prohíbe reconocer marcas confiscadas por el gobierno cubano, en un contexto directamente relacionado con el litigio de Havana Club.

El caso también se complica porque el mismo nombre convive con usos distintos según el país. En Estados Unidos, Bacardí comercializa un ron llamado Havana Club desde los años 90, mientras que fuera de EE. UU. el Havana Club producido en Cuba se vende internacionalmente a través de acuerdos ligados a Cubaexport y Pernod Ricard.

Lectura histórica y cultural

La vigencia de Bacardí no se explica solo por su presencia comercial, sino por la suma de tres factores históricos y culturales. Primero, un origen bien delimitado en el tiempo y el lugar (Santiago de Cuba, 1862) que permite trazar una cronología coherente. 

Segundo, una identidad visual estable, el murciélago, que funciona como marcador cultural y facilita el reconocimiento social de la marca a lo largo de generaciones. 

Y tercero, una capacidad industrial y logística construida fuera de su punto de partida, con Puerto Rico como eje de su etapa moderna, que ayuda a entender su alcance global.

Por ello, Bacardí es un gran ejemplo de cómo una empresa conserva un relato de origen nacional y, al mismo tiempo, opera como estructura transnacional. Esa tensión entre raíz histórica y organización internacional es lo que hace su historia más rica que la de una marca corriente.

Autor

  • Elena Voss

    Como editora jefe, ha construido una trayectoria sólida marcada por el buen criterio, la creatividad y una gran capacidad para coordinar proyectos con ritmo y personalidad. Con años de experiencia en el sector del ocio nocturno, los eventos y las celebraciones, sabe captar la esencia de cada historia y convertirla en contenido atractivo y cercano. Destaca por su habilidad para unir ideas, pulir detalles y dar coherencia a propuestas vibrantes. Su estilo directo y desenfadado aporta frescura y hace que cada proyecto brille con autenticidad.

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